Arrastra bloques, conéctalos y publica. A partir de ahí cada contacto recorre su propio camino: si el WhatsApp no entra, sale el SMS; si nadie contesta, entra la llamada; y en cuanto compra, su flujo se detiene solo. ¿Prefieres no dibujarlo? Descríbelo y la IA te arma el flujo en menos de un minuto.
La diferencia no está en cuántos mensajes envías, sino en que el sistema reacciona a lo que cada persona hace con el que ya recibió.
Si un envío falla, reintenta y salta al siguiente canal disponible sin que dibujes un bloque extra.
¿Se entregó? ¿Hizo clic? ¿Respondió? El camino se bifurca según la respuesta real de cada contacto.
Pausa minutos u horas, o espera a que ocurra un clic con tiempo límite antes de insistir por otra vía.
Si el contacto responde, compra o pide no recibir más mensajes, su flujo se cierra al instante.
Nombre, teléfono, correo y cualquier campo propio que hayas creado en tus contactos.
Embudo por canal, estado de cada contacto y el historial completo de su recorrido.
Arrastra los bloques al lienzo y conéctalos con una línea. Cada bloque es un paso: enviar, esperar, preguntar.
Al publicar, esa versión del flujo queda congelada y lista. Se habilitan las opciones de probar y lanzar.
Envía a unos números tuyos para validar, elige tu audiencia y define cuándo debe detenerse cada contacto.
Sigue el embudo en vivo y abre a cualquier persona para ver en qué paso va y todo lo que le ocurrió.
Si prefieres no empezar con el lienzo en blanco, cuéntale a la inteligencia artificial qué quieres lograr y ella coloca los mensajes, las esperas y las condiciones por ti. Tú revisas, ajustas y publicas.
Hasta 1,500 caracteres. Entre más claro seas —a quién va dirigido, qué ofreces, qué debe pasar si no responde— mejor queda el flujo. Si no sabes por dónde empezar, hay ideas listas para tocar.
Qué canales puede usar —SMS, WhatsApp, Email, Voz—, con qué tono hablar y, si quieres, el nombre de tu negocio y un enlace. El enlace se acorta solo para poder medir los clics.
Pulsa Armar mi flujo. Tarda menos de un minuto. Te entrega el flujo como borrador, con un resumen en español de qué hace paso a paso.
Ábrelo en el editor, lee cada mensaje, cámbiale lo que no te guste y publícalo. Hasta que tú lo lances, no sale ni se cobra nada.
Armar un flujo con inteligencia artificial es gratis y no manda un solo mensaje. El saldo se descuenta cuando lanzas la campaña —o cuando la pruebas, porque una prueba es un envío real—. Puedes armar y desechar los flujos que quieras.
Un flujo creado con IA tiene como máximo 14 pasos, un solo disparador y al menos un mensaje; si necesitas algo más grande, lo extiendes tú en el editor. Si usas WhatsApp, la IA prefiere tus plantillas aprobadas por Meta, así que verifica que haya elegido la correcta. Y hay un límite de 10 flujos con IA al día por cuenta, que se renueva al día siguiente.
La IA nunca publica ni lanza por su cuenta. Lo que entrega es una propuesta que tú tienes que abrir, leer y aprobar. Es a propósito: el mensaje que sale lleva el nombre de tu marca, y esa decisión es tuya.
El editor se rediseñó para trabajar con espacio: desapareció la lista de la izquierda y la vista previa de la derecha. Ahora todo pasa sobre el lienzo, en ventanas flotantes que aparecen donde las necesitas.
Haces clic en un espacio libre y se abre Agregar un paso con todas las opciones y su explicación. El paso queda justo donde hiciste clic.
Se abre Configuración del paso con los mismos campos de siempre: mensaje, variables, plantillas, acortador, código de país, canal de respaldo y reintentos.
Si una salida se queda suelta, el botón te lo dice con un «Falta conectar esta salida». No publicas un flujo con cabos sueltos sin darte cuenta.
El nombre de la campaña, Guardar, Publicar, Probar y Lanzar, además de las versiones publicadas antes y la opción de cargar una plantilla de flujo para no empezar de cero. Probar y Lanzar siguen pidiendo que publiques primero.
Todo flujo se arma con estas piezas. Empiezas por el disparador y armas el camino hacia donde quieras llevarlo.
Dónde empieza todo.
El mensaje que sale.
La pregunta que bifurca.
Cuándo seguir.
Dónde termina.
Se configura dentro del mismo bloque de envío: cuántas veces reintentar, cuánto esperar entre intentos y a qué canal saltar. No tienes que dibujar nada extra en el lienzo.
El canal principal. Se reintenta las veces que tú definas antes de rendirse.
Entra automáticamente. Llega aunque el contacto no tenga internet.
Si el contacto no tiene correo cargado, este paso se salta solo.
La última carta: una llamada automática con audio grabado o voz con IA.
El orden de la cascada es fijo: SMS → WhatsApp → Email → Voz. Tú eliges cuáles activar y cuántos reintentos hace cada uno. Cada intento se cobra por separado.
Escribes el mensaje una vez, insertas las variables y el sistema pone el dato real de cada contacto al momento de enviar.
Además de nombre, teléfono y correo, puedes usar cualquier campo que hayas creado en tus contactos: ciudad, empresa, folio, saldo, lo que sea.
Usa las plantillas ya aprobadas por Meta y llena sus variables con el dato de cada persona. Eliges qué número usar en cada bloque.
Pega tu liga larga y el sistema genera una corta. Ese enlace es el que permite saber quién hizo clic y disparar el resto del flujo.
Ninguno necesita que estés encima: se lanzan una vez y trabajan solos hasta que cada contacto llega a su final.
WhatsApp con el producto. Si no hay clic en 24 h, un SMS con la liga directa. Si compra, el flujo se detiene solo.
Aviso amable por WhatsApp, recordatorio por SMS al vencer, y llamada automática solo a quien sigue sin pagar.
Recordatorio 48 h antes. Quien responde queda confirmado; a quien no, se le insiste por otro canal el día previo.
Oferta por email. Si no la abre en tres días, la misma oferta por WhatsApp. Si tampoco, el contacto descansa.
Bienvenida, primer tip a los dos días, y ayuda personalizada solo a quien todavía no ha usado la plataforma.
Aviso de envío, aviso de salida a reparto, y encuesta de satisfacción al día siguiente de la entrega.
El panel resume la campaña en cuatro etapas iguales para todos los canales, para que puedas comparar sin traducir estados técnicos.
Cifras de ejemplo para ilustrar el panel.
Cada persona tiene su propio estado dentro del flujo. Puedes filtrar la lista por cualquiera de ellos y abrir a quien quieras para ver su historial completo: cada envío, entrega, clic, respuesta o venta, en el orden real en que ocurrió.
Quien pide no recibir más mensajes entra a una lista aparte y queda fuera de tus campañas, por canal o en todos. Puedes reactivarlo cuando lo autorice.
Buenas prácticas, errores comunes y el criterio de cuándo conviene usar otro canal.
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